lunes, 13 de abril de 2009

LA FUERZA DE LAS VENTAS (III) Hablar en Público. Tips Avanzados.


Hablar en público es más fácil de lo que todos creen. Hoy, he decidido complementar el post sobre las presentaciones exitosas con tips un poco más avanzados que serán mucho más efectivos en cuanto se hayan dominado los tips básicos del post anterior. Espero que estos nuevos tips sean de ayuda para mejorar tus presentaciones y es un abrebocas de un nuevo coaching que estoy diseñando llamado PRESENTACIONES EXITOSAS.


Conoce con anticipación el sitio de la presentación: Así como los jugadores de fútbol hacen un reconocimiento de la cancha con días de anticipación, trata de hacer lo mismo. En ocasiones el escenario es en otra ciudad, así que puede que no puedas viajar a conocerlo con anterioridad, así que es recomendable que llegues con la suficiente antelación para conocer el sitio, familiarizarte con él, conocer qué tanto ruido tiene a su alrededor, la acústica del sitio en caso de que tengas que usar micrófono, la entrada y salida de las personas, el sitio en el que te vas a ubicar para hacer tu presentación, el clima, etc.


Vístete para proyectar un mensaje, no para llamar la atención: ¡El conferencista no es un modelo! Es simplemente un mensajero. Tan sólo imagina que alguien llega a tu casa a entregarte una carta vestido como un jugador de fútbol o como un payaso y, al mismo tiempo te dice que proviene de una reconocida empresa de correo ¿Confías en él? ¡No! Lo mismo pasa si tu vestimenta no es coherente con el mensaje que vas a enviar, no proyectas el mensaje con suficiente fuerza y con falta de credibilidad. En mi trabajo, cuando dicto una conferencia de seducción mi atuendo es fresco, tranquilo y amable, algo informal, mientras que cuando dicto una conferencia en alguna empresa mi vestimenta es más corporativa.


Es importante que la ropa no te incomode, de lo contrario eso será lo que vas a proyectar: incomodidad; no te podrás desplazar bien por el escenario, estás más pendiente de tu ropa que del tema y sentirás que la presentación saldrá mal. 


Tu voz es la banda sonora del mensaje: Usa inflexiones en la voz, evita al máximo que tu voz se aplane. Todo lo que tú dices, en algún momento, tiene contenidos emocionales, usa esas emociones para hacer los cambios en la voz: habla un poco más fuerte para cuando quieres hablar de cosas positivas y baja la velocidad o, incluso el tono de la voz, para establecer que vas a hablar de algo serio o triste. Existe un fenómeno bastante particular en lo que se refiere a hablar en público y es que siempre sentimos algo más de interés por los acentos diferentes al nuestro. En ocasiones me hago pasar por mexicano en las tiendas para explorar las reacciones de aquellos que atienden y me encuentro con que me atienden mucho mejor que cuando hablo con mi acento Bogotano. ¡Lo mismo pasa con los conferencistas! Tendemos a ponerle más atención a aquellos que tienen un acento diferente. Si vas a otras ciudades ya tienes algo de terreno ganado.


Entrega de Material: No es una exigencia el entregar material en una presentación, sobre todo si el grupo es exageradamente grande. Sin embargo cubres el riesgo de que la información se olvide al poco tiempo de la conferencia. Es importante que la información la entregues después de que acabe el evento, así evitarás que aquellos curiosos quieran adelantarse al tema ojeando los entregables o que se distraigan dibujando sobre ellos. Si vas a entregar material, adviértele a los asistentes al inicio de la presentación para que no se dediquen a tomar nota y puedan desconcentrarse.


¿Alguna Pregunta? Toda buena presentación genera preguntas, así que no te asustes si alguien levanta la mano, eso es señal de que tu presentación va bien. Si es una presentación corta (máximo 3 horas), deja las preguntas para el final, así no te desgastarás con las interrupciones que, casi siempre, hacen que se pierda el hilo de la exposición. Cuando la presentación es muy larga, destina momentos de la presentación para las preguntas, puede ser al finalizar cada subtema.


¡Importante! Si no sabes la respuesta a una pregunta ¡ACEPTA TU IGNORANCIA! Cuidarás tu credibilidad, así como el padre que acepta sus errores frente a sus hijos. Manifiéstale a quien pregunta algún tipo de compromiso para responder su duda a través de un medio escrito por correo electrónico o, a riesgo de sonar como presentador de quién quiere ser millonario, pide la ayuda del público o de alguien de tu equipo en caso de que alguien te acompañe. 


Manejo del Humor. El conferencista no es un humorista. Aunque una de las mejores estrategias para quitarse el miedo al ridículo es hacerlo a través del humor, esta técnica no debe usarse dentro de la presentación. El humor es fundamental y es válido meter una que otra intervención jocosa en la presentación pero no debe ser la característica principal de la misma a menos que quieras hacer un Stand Up Comedy.


Por último: Recuerda que hablar en público es simplemente una habilidad y como habilidad es totalmente entrenable.


Con el tiempo miraremos las especificidades de las técnicas, las estrategias de todo lo que está alrededor del maravilloso arte de hablar en público. Más adelante conocerás: lenguaje no verbal, técnicas de persuasión, interacción con el público, improvisación, etc. El camino es largo y fascinante al mismo tiempo. 

sábado, 7 de marzo de 2009

El Poder de la Persuasión VII. Persuasión y Emoción.




No sé que tiene, pero cada vez que estoy con él me siento muy bien, siento que las personas de alrededor no existen. Es capaz de transportarme a otros lugares tan solo con la forma en que habla. Me hace sentir cosas que no había sentido antes, como una mezcla entre curiosidad, tranquilidad y una sensación de que realmente soy importante. Me siento mejor persona a su lado, creo que, en este momento, soy capaz de hacer cualquier cosa por él. ¡Y no sé por qué me pasa esto!

Me atrevo a afirmar que el 100% de las decisiones que tomamos en nuestras vidas tienen un contenido emocional. La carrera que decidimos estudiar, la ropa que decidimos comprar, el trabajo que aceptamos, los accesorios tecnológicos, etc. Todas y cada una de nuestras decisiones están basadas en lo que queremos sentir o lo que deseamos evitar sentir. LAS EMOCIONES SON LAS RECTORAS DE NUESTRA CONDUCTA.

Puede que suene un poco radical, que parezca que me estoy lanzando sin reserva a hacer una afirmación ridícula. Sin embargo, desde que decidí escribir acerca de este tema hace unas semanas, me permití hacer la tarea de examinar cada una de mis acciones y me di cuenta de que cada una de mis acciones está basada en mis emociones, basadas en lo que quiero sentir o lo que quiero evitar sentir.

Revisando detenidamente lo que he escrito en esta serie que, hoy por hoy, se ha convertido en una de mis preferidas, me he dado cuenta de que uno de los componentes de cada uno de los principios de persuasión es el componente emocional. Así que hoy aprenderás a usar las emociones detrás de cada principio de persuasión de los que hemos conocido hasta ahora en la serie.

Principio de Valor Social.

Recordemos que el principio de valor social consiste en que nos sentimos atraídos por cosas, personas o situaciones por las que la mayoría de las personas se sienten atraídas. Por ejemplo todos sentimos algún grado de atracción por los productos que la mayoría de personas compran. Cuando adquieres algo que goza de valor social, por ejemplo, el último teléfono móvil, adquieres reconocimiento social por parte de los demás pues te dirás “vaya, veo que te compraste el nuevo móvil”. Es un ejemplo estúpido, lo sé, pero pasa lo mismo con las actividades y las personas. El reconocimiento social dispara ciertas emociones en las personas: seguridad. Cuando haces las mismas cosas que hace el resto de las personas experimentas seguridad.


Principio de Retribución.

La culpa y el sentimiento de justicia son las emociones que gatillas cuando quieres persuadir por medio del Principio de Retribución. La culpa es una de las emociones que más motiva el comportamiento en nuestra sociedad actual y lo curioso de esto es que funciona a nivel inconsciente así que rara vez nos sentimos culpables conscientemente cuando alguien aplica el principio de la retribución en nosotros. ¿No te ha pasado que te invitan a una fiesta por el sólo hecho de que tú has invitado con anterioridad a esa persona o viceversa?

Así mismo sucede con la justicia, la mayoría de las personas tenemos el impulso de devolver favores para ser justos con aquellos que nos han ayudado. Cuando sabes instalar un sentimiento de justicia, las personas recurren al principio de la retribución para actuar.

Principio de Cercanía Social.

La seguridad y la familiaridad son emociones derivadas de la alegría, así mismo, también el sentimiento de justicia con el prójimo opera en este principio. Hay frases populares como: “no importa lo que haya hecho, de todas formas es mi papá” o “La familia es la familia” o “¿Para qué son los amigos?”. Todas esas frases hacen parte de nuestro repertorio de discursos que refuerzan nuestra tendencia a hacer cosas por las personas cercanas. Como leíste en el post relativo a este principio, recuerda que encontrar puntos en común en todas las conversaciones hará que ese sentimiento de tranquilidad y seguridad aumente y, así mismo, las probabilidades de que las personas hagan cosas por ti o se dejen influenciar con más facilidad.

Principio de Autoridad.

Seguridad, tranquilidad y confianza. Los tres tenores del principio de autoridad. Cuando usas este principio creas una ilusión en el cerebro de que se puede confiar planamente en lo que estás diciendo y, por lo tanto tu credibilidad aumenta. El cerebro funciona automáticamente, así que no dudes de esas sensaciones que puedes gatillar en tus interlocutores. Revisa el post relacionado con este principio y descubrirás las formas de usar el lenguaje de tal forma que gatilles la seguridad, tranquilidad y confianza. ¡Todos confiamos en los expertos o en las experiencias directas de quienes relatan las historias!

Principio de Búsqueda de placer y evitación de dolor.

Freud, el padre del psicoanálisis, decía que los seres humanos tenemos dos formas de alcanzar la felicidad, la evitación del dolor y la búsqueda del placer. Son, entonces tres elementos emocionales implicados en este principio de persuasión que pueden ser usados al momento de usar frases para influenciar sobre otros. Basta con identificar que prefiere tu interlocutor y prométele con las frases evitación de dolor o consecución de placer y las probabilidades de que haga lo que tú quieras serán más altas.

Principio de Escasez.

Debo confesar que este principio es uno de mis preferidos por la emoción que despierta en los interlocutores: la curiosidad. La curiosidad es la emoción rectora de muchos de nuestros aprendizajes, es una de las emociones más importantes, por ejemplo, al interior de un proceso de seducción. La curiosidad es la que nos hace decidir qué carrera estudiar, nos hace investigar por las cosas a medida que vamos creciendo.

El sentimiento de exclusividad es también uno de los poderes que tiene este principio cuando la aplicación es directamente sobre ti. Si un vendedor te dice, “este modelo de tarjeta lo han elegido muy pocas personas, usted sería la tercera persona en usarlo” te hace sentir que eres una persona exclusiva y, así, habrá un impulso más fuerte para comprar.

LAS EMOCIONES SON LAS RECTORAS DEL COMPORTAMIENTO. Cada cosa que haces es para sentir algo o para evitar sentir algo. Como ya hemos estudiado mucho antes en los post del Campo de Acción Emocional, hay cuatro emociones básicas: Rabia, Tristeza, Miedo y Felicidad; si te preguntas qué quieres evitar con tus acciones, descubrirás que son la tristeza, el miedo o la rabia y, siempre, querrás la felicidad. En otras ocasiones la rabia es un motivo para actuar, al igual que el miedo o la tristeza. La felicidad, en cambio, es un estado que en lugar de quererlo alcanzar, la mayoría de las veces, simplemente lo quieres es mantener, lo que nos lleva al próximo post de esta serie: PRINCIPIO DE MANTENIMIENTO, las personas hacen más por no perder lo que tienen que por avanzar.

Para que no pierdas el ritmo de aprendizaje de la serie EL PODER DE LA PERSUACIÓN, te espero en 15 días acá, mientras tanto, puedes ir leyendo HÉROES DE LA SEDUCCIÓN.

lunes, 26 de enero de 2009

EL PODER DE LA PERSUACIÓN (VI) La gente prefiere aquello de lo que menos puede obtener


Dr. Ayer conocí a una persona bastante particular. Me hizo sentir que nunca iba a poder conocer a alguien igual, que las cosas que había vivido no las había vivido nadie más, además, me contó que todo lo que había compartido conmigo no lo sabían muchas personas, en realidad, sí noté que era una persona muy reservada y que era casi un privilegio conocer todo lo que pude conocer. ¡Quedé con un alto sentimiento de curiosidad, me encantaría volver a ver esa persona! ¿Por qué me pasa esto?

Esta fue una de las dudas que salió en una sesión de coaching en las últimas semanas. El Principio de Escasez es uno de los principios de persuasión mejor conocidos en la literatura de ventas, de publicidad y, sobre todo, en el arte de la seducción. Estudio tras estudio, según Robert B. Cialdini, se ha demostrado que Las Cosas Y Las Oportunidades Son Más Valiosas En Tanto Son Menos Disponibles.

Al analizar detenidamente la consulta del cliente saltan a la vista tres frases que explican perfectamente los elementos de este principio que, personalmente, es uno de mis preferidos.

Componente de Escasez

“Me hizo sentir que nunca iba a poder conocer a alguien igual”

Cuando las personas sienten que existe poco sobre algo en particular, tienden a valorarlo más. Es por eso que personas con habilidades que pocos tienen tienden a ser más persuasivos, por eso también les damos tanto valor a los expertos y estamos dispuestos a pagar grandes sumas de dinero por tener contacto con ellos. Recuerdo que hace un tiempo conocí a un psicólogo que se especializó en el manejo de las relaciones entre los seres humanos y sus mascotas, se volvió un experto en explicar a las personas cómo hacer para persuadir a sus mascotas, mostrándoles los distintos principios del comportamiento animal y así lograr que sus mascotas no dieran problemas en casa. Mi amigo se daba el lujo de cobrar grandes sumas de dinero por lo que hacía, ya que era la única persona en su ciudad, incluso en su país, que prestaba este particular servicio. Las Cosas Y Las Oportunidades Son Más Valiosas En Tanto Son Menos Disponibles.

Componente de Exclusividad.

“Me contó que todo lo que había compartido conmigo no lo sabían muchas personas, en realidad, sí noté que era una persona muy reservada y que era casi un privilegio conocer todo lo que pude conocer”

¿Cómo se siente una persona cuando es escogida por una cadena de almacenes por ser el cliente un millón? Se siente feliz, agradecida y algo poderosa. O, cuando se está teniendo una conversación interesante con otra persona y ésta dice: “esto se lo he dicho a pocas personas, pero te lo contaré a ti porque me inspiraste confianza”, inmediatamente se alcanza a sentir como si fuera Neo, “The Chosen One” de Matrix. Cuando te dicen que tienes información exclusiva sobre algo o alguien te sentirás atraído hacia esa situación o esa persona inmediatamente. Muchas compañías basan la inscripción de usuarios usando el componente de la exclusividad, te dicen, “inscríbete ahora y podrás obtener un descuento que nuestros usuarios gratis no tienen”. Siempre nos gusta tener exclusividad frente a nuestras cosas o personas, por eso los diseñadores y modistas que trabajan bajo demanda se dan el lujo de cobrar grandes sumas de dinero al elaborar trajes a la medida y gusto exclusivo de sus clientes. Las personas se sientes felices de ser escogidas para asumir privilegios.

Componente Emocional.

“¡Quedé con un alto sentimiento de curiosidad, me encantaría volver a ver esa persona!”

Todos estos procesos de persuasión tienen un alto contenido emocional, de hecho, la habilidad que tengas para disparar diferentes emociones en las personas con las que conversas, es la base de tu poder de persuasión. En este caso, la emoción más fuerte implicada en el principio de escasez es la curiosidad. Si disparas la curiosidad de una persona a través de pequeños montos de información, tendrás su atención por un largo tiempo. Por ejemplo cuando te digo que en esta serie de los principios de persuasión habrá más post, automáticamente pensamos ¿qué seguirá después? La mente tiene una tendencia innata a completar la información, así que, al recibir información incompleta el cerebro seguirá, por un tiempo, con la tarea de que la información se complete. Un ejemplo claro de ello es que se nos quedan “pegadas” aquellas canciones que no nos sabemos completas o que nos quedamos pensando en lo que aún no está terminado al momento de acostarnos. Pequeñas porciones de información disparan la curiosidad de los demás.

Algunos tips para usar este principio.

Nunca cuentes todo de ti en una primera cita o en una entrevista de trabajo. En una cita no es bueno contar todo, simplemente habla mucho de cosas en general y pocas cosas sobre ti, por ejemplo, da tus puntos de vista sobre puntos generales cotidianos, pero nunca digas: “mira que cuando yo era pequeño me paso que…”. Si quieres usar tus anécdotas, cuéntalas como su fueran de otra persona y si insisten en saber de ti, simplemente contesta lo que te preguntan. En las entrevistas de trabajo haz lo mismo, sólo responde lo que te pregunten. He tenido oportunidad de hacer entrevistas y siempre es un indicador de desventaja el hecho de que las personas contesten más de lo que se les pregunta. ¡Y pasas muy seguido! A veces los nervios nos ganan y nos hacen hablar más de la cuenta, eso explica las famosas y equivocaciones de las reinas de belleza que son objeto de burla por los medios.

Instala un sentimiento de privilegio en el otro. Para esto, sólo basta con usar el lenguaje y decir cosas como: “Mira, lo que te quiero contar hoy lo saben pocas personas, resulta que…”. Para que sea más genuino, escoge una pequeña anécdota de tu vida, medianamente vergonzosa que puedas contar sin que te traiga consecuencias negativas, quizá cuando tus compañeros de colegio te bajaron los pantalones en frente de un bus repleto de las niñas del colegio de al lado, o cuando una persona de tu mismo sexo te abordó en la calle pensando que eras homosexual. Los seres humanos somos adictos a la información clasificada, amantes de lo prohibido y siempre nos halaga cuando alguien necesita que le guardemos un secreto.

Para terminar, hay algo muy importante para tener en cuenta acerca de todos y cada uno de los principios de persuasión: casi todos los entendemos, los conocemos e incluso algunos los manejamos, pero paradójicamente, casi nunca detectamos cuando son usados en nosotros, es decir, cuando somos influenciados por ellos rara vez nos damos por enterados. La razón de ello es que todos los principios de persuasión hacen parte de nuestra mente intuitiva, es decir, respondemos automáticamente a ellos y, si hacemos un examen juicioso del asunto, hay uno o dos de estos principios que hemos ido usando durante casi nuestra vida de manera inconsciente. Los principios de persuasión no son técnicas en sí, simplemente son principios psicológicos universales de nuestro funcionamiento mental, por ello al conocerlos los manejamos mejor. En el manejo y aprovechamiento de los principios psicológicos propios y de otros es donde reside el poder de la persuasión. Y, adivina qué, muy pocas personas tienen acceso a esta información, a pesar de ser pública. En este momento, siéntete privilegiado por ello.

En el siguiente post, más persuasión… y más persuasión…

jueves, 1 de enero de 2009

12 Uvas, 12 Tips




Carmen todos los años compra 12 uvas moradas para llevar a cabo el rito que hoy cumple 100 años cuando llegan las 12 de la noche, cierra los ojos y pide sus 12 deseos, uno por uno, mientras se come una uva por cada deseo para el año que viene:

Uno: “Salud para mí y mi familia”

Dos: “Un buen trabajo, para tener estabilidad durante todo el año y quizá comprar su carro o su casa propia”.

Tres: “Una pareja estable, un novio o quizá un esposo...”

Cuatro: “Eehh. Rápido, rápido, otro deseo: ¡Ya sé!... Aprender in idioma”

Cinco: “¿Qué más pido, qué más pido?... Rápido... eehh... ¿Comprar ese instrumento musical que tanto quiero? ¡Sí, eso!

Seis: “¡Vaya! No sé... Puede ser... ¡Ya sé! Que mi relación con mi hermano mejore...”

Siete: “siete, siete, siete.... ¡Qué más puede ser!.... quizá... que le salga el puesto a mi primo”

Ocho: “ooooooooocho.... oooooooooocho.... hummm ¿Qué carajos pi...?... hum ya sé... que la crisis mundial económica mejore”

Nueve: “puede ser.... arreglar las diferencias con las personas con las que tengo rencillas”

Diez: “Quiero... leer dos libros al mes ¡Wow! Ese se me ocurrió rápido”

Once: “Increíble, no se me ocurre nada más... humm... eehh... Será que dejo así... de todas formas casi nunca se cumplen... Pidamos la paz para la cuidad”

Doce: “sólo falta uno, sólo falta uno... uno más... será pedir que mis padres se traten mejor en este año que viene”

Carmen casi atorada, luego toma un poco de vino, sonríe y en todo el año que viene no vuelve a mencionar sus deseos. Al año que viene, repite la operación sin muchos cambios en sus deseos. Carmen lleva 7 años deseando su carro, unos 3 o 4 esperando por su relación estable y aún mantiene malas relaciones con su hermano y una que otra persona del trabajo, su salud no es de lo mejor, pues no ha logrado cambiar sus hábitos, tiene muchos inconvenientes en su trabajo porque sus relaciones interpersonales son difíciles, es una persona que tiene siempre está quejándose de su situación actual pero... lo único que hace para poder cambiar su situación es atragantarse con los mismos doce deseos cada 31 de diciembre...

Aquellos que por primera vez han entrado a este blog o que no han leído lo escrito en el 2007, les recomiendo que, antes de continuar leyendo este post visiten LA FÓRMULA PARA EL DESEO EFECTIVO que escribí exactamente hace un año.

Bienvenidos de vuelta. Hoy traigo doce herramientas, doce tips para lograr que el año que viene sea el mejor año de tu vida. No necesariamente tienes que aplicar todo lo que te diga acá, ya que puede que unas cosas las tengas y otras no. Estas doce herramientas son técnicas que te ayudarán a lograr que todos los deseos que, normalmente piden las personas en esta fecha, se cumplan realmente y que dejes de desear por desear.

1. ¡ESCRIBE TUS DESEOS!: Acabo de salir a la calle y entrevisté a 30 personas, de las cuales sólo 5 escriben sus deseos para fin de año y 27 hacen el rito de las doce uvas.
2. Aplica la Fórmula Del Deseo Efectivo al momento de escribir los deseos.
3. Escribe tus deseos en forma positiva.
No te enfoques en lo que no quieres, enfócate en lo que quieres. No pienses en que no quieres más deudas, piensa en que quieres más dinero.
4. Revisa tu lista de deseos cada mes. De las 5 personas que escribían su lista de deseos solo una sabe dónde puso su lista y ninguno de los 30 la revisó. Cada vez que revisas tu lista de deseos, recuerdas qué propósitos o deseos tienes para el año. Yo personalmente la reviso cada 90 días, así puedo saber cómo voy con cada deseo y qué cosas me faltan hacer para que se cumplan.
5. Haz una lista de acciones para cada uno de tus deseos. El deseo sin acción es una ilusión. Debes tener claro cuáles son las acciones, por ejemplo, si Carmen quiere que la relación son su hermano mejore, debe tener una acción al respecto, como leer acerca de Cómo Mejorar Las Relaciones Familiares. Si quieres mejorar tu salud, entonces cambia tus hábitos en el Campo de Acción de la Salud. Todos los deseos deben ir acompañados de acciones que colaboren para su cumplimiento, recuerda, el deseo sin acción es una ilusión.
6. Ponle fechas a tus deseos. ¿Para cuándo quieres el carro, o la casa o el mejoramiento de tus relaciones? Un deseo sin fecha es una ensoñación. Los deseos que no tiene fecha, están destinados a no cumplirse.
7. Haz una lista de las personas que pueden ayudarte a cumplir esos deseos. Repasa los deseos que has escrito y verás cómo en realidad no son cosas que puedas hacer por tu cuenta, busca expertos, busca amigos, busca compañeros de búsqueda, busca autores; nunca olvides que las personas son también recursos. Busca tus HE’s
8. Horario. “Lo que pasa es que no tengo tiempo para hacer ejercicio… o para estudiar inglés”. Esas son las disculpas que se da Carmen a ella misma todos los días. Cuando yo estaba en la universidad, estudiando dos carreras, empecé a pasar trabajo para organizar mi tiempo, de pronto hubo un profesor de neuropsicología que me dijo: “el que no tiene tiempo, es porque lo pierde (…) haz un horario para todo tu día y resolverás el problema”. Así lo hice y el problema está resuelto.
9. Prepárate para el cambio. Muchas veces no somos responsables de lo que deseamos, deseamos irresponsablemente. Y cuando aparecen las cosas que deseamos las dejamos ir porque no estábamos preparados para afrontar el cambio que significan nuestros deseos.
10. No hagas tus deseos secretos. Existe una creencia muy antigua que dice que si cuentas tus deseos no se cumplen. Bueno, personalmente no estoy de acuerdo, ya que necesitas que el mundo sepa qué cosas quieres, sólo así se realizan. Este tip está íntimamente relacionado con el séptimo.
11. Tus deseos no son leyes inquebrantables. Tienes que ser algo flexible, conforme pase el año, habrán deseos que desaparecerán de tus prioridades o aparecerán nuevos deseos, así que no dudes en cambiar tus aspiraciones cuando lo veas necesario.
12. Sé tolerante ante la frustración. Es posible que algunos de los deseos que tengas en tu lista no se cumplan, así que ten en cuenta que el que fracasa es el que deja de intentar.

Revisa este post varias veces, léelo si quieres varias veces al año. Así podrás relacionarte con los deseos que escribiste varias veces al año.

Este post te ayudará también a repasar el trabajo de Dr. Phyloel y los diferentes temas que se han abordado en este año y medio de escritura.

UN SALUDO A TODOS Y LES DESEO UN FELIZ 2009.

sábado, 25 de octubre de 2008

La Fuerza de las Ventas (II) Presentaciones Exitosas, La Habilidad para Hablar en Público

Hablar en público es una de las habilidades más importantes en el mundo del crecimiento personal y de las ventas. Domina esta habilidad y tendrás una mayor probabilidad de éxito en cualquier cosa que hagas: en tu trabajo, en el estudio, en los proyectos nuevos que inicies, en la consecución de pareja, etc. Antes de aprender cualquier técnica de venta o de persuasión tienes que preocuparte por cómo estás haciendo tus presentaciones (ya sea en público, con grupos pequeños o a otra persona). No importa si trabajas directamente en ventas o no, pero tus presentaciones son el mensaje que envías acerca de ti cómo un producto.

José es un psicólogo que en su época de estudiante sufría de una gran ansiedad en el momento de enfrentarse a grupos de personas para exponer un tema. Siempre sentía una ansiedad generalizada en el momento de enfrentarse a cada exposición. Antes de una hacer una presentación la imaginaba en su cabeza, sentía que iba a ser un éxito total, repasaba en su mente los gestos, las palabras, las inflexiones de voz, las reacciones del público, etc. No obstante, en el momento en que se llegaba la hora de hacer la presentación su voz de aplanaba, los gestos y las palabras que había imaginado desaparecían del repertorio de José: el resultado era desastroso, una presentación sin impacto y poco agradable al gusto de los presentes. Cuando empezó a hacer sus prácticas, tenía la obligación de hacer talleres en las organizaciones, de hacer exposiciones de casos clínicos frente a grupos de psiquiatras, médicos, trabajadores sociales y muchas cosas más. Aunque nunca se negó a hacer una presentación, la imagen que enviaba a las demás personas era la de un psicólogo poco competente en el momento de hacer presentaciones. En su primera entrevista de trabajo, en la que tenía que hacer una prueba en orientación vocacional a algunos candidatos a una universidad, su dificultad para hacer una presentación fluida hizo que los seleccionadores no lo escogiesen y le dijeran: “no tienes las competencias necesarias para hacer las orientaciones necesarias”. Esta dificultad hizo que en repetidas ocasiones José perdiera oportunidades de trabajo, contratos para conferencias, etc.

Por diferentes circunstancias, se vinculó a una compañía multinacional como distribuidor autorizado en un sistema multinivel, lo cual, poco a poco le exigió aprender ciertas habilidades para poder hacer que los productos que ofrecía fueran de interés para sus potenciales clientes. Además, tenía que hacer presentaciones de negocios en los que tenía que invitar a las personas a que hicieran parte del sistema al que pertenecía. Esto hizo que empezara a adquirir una buena cantidad de habilidades para mejorar sus presentaciones. Luego de dos años ejerciendo como vendedor para esta compañía, adquirió las habilidades necesarias para crear presentaciones exitosas, decidió investigar más sobre el asunto, leyó libros, se entrevistó con conferencistas y con personas exitosas de su empresa y pulió sus habilidades como conferencista. Hoy en día José es conferencista sobre cómo hablar en público, también abarca temas de crecimiento personal, ventas y estrategias de seducción. Es conocido en varias partes del mundo de habla hispana como Dr. Phyloel.

¿Qué aprendí?

Primero: APRENDER DE VENTAS ES IMPORTANTE PARA TENER ÉXITO EN CADA COSA QUE HAGAS.

Segundo: APRENDER A HACER PRESENTACIONES EXITOSAS MEJORA LA ACTIVIDAD COMO VENDEDOR.

Haciendo uso de la lógica clásica: SI APRENDER SOBRE DE VENTAS MEJORA EL ÉXITO EN CADA COSA QUE HAGAS Y APRENDER A HACER PRESENTACIONES EXITOSAS MEJORA LA ACTIVIDAD COMO VENDEDOR, LUEGO ENTONCES, APRENDER A HACER PRESENTACIONES EXITOSAS ES IMPORTANTE PARA TENER ÉXITO EN CUALQUIER COSA QUE HAGAS EN LA VIDA.

Seguramente ya habrás leído en muchas partes que el contenido en palabras de las cosas que dices tiene tan sólo un valor del 7% de la comunicación total que se emite. El otro 93% comprende lo que tiene que ver con la entonación y con el lenguaje corporal. Lo mismo pasa con tus presentaciones, aunque el contenido de la exposición que estés haciendo es considerablemente importante, pues es mucho más importante cómo hagas la presentación de tu contenido.

Sin embargo, a pesar de que el contenido tiene un porcentaje menor en el mensaje emitido, tiene mucho valor en la psicología del expositor, ya que si no se domina el contenido de la presentación, será muy difícil dominar lo que viene. Luego de ser experto en el tema que se está presentando te preocuparás por el uso de la voz y el uso del cuerpo. Luego de ellos, tendrás que tener en cuenta a la persona o grupo a quién harás la exposición y examinar otros factores externos. Examinemos todo esto más a fondo, pero empecemos con aquellas creencias que hacen que las personas generen excusas frente a realizar presentaciones en público:

Yo no nací con la habilidad para hablar en público: esta es una de las primeras objeciones que mis clientes y pacientes me hacen en el momento de enfrentarse a situaciones que les demandan hacer presentaciones en público. Bueno, como decíamos más atrás ¡Eso no es más que una excusa! Una creencia autolimitante. Si escogiste esta excusa ¡Prepárate, Porque te la voy a tumbar YA! Ya no podrás usar esta excusa luego de leer lo que voy a escribir. TODA HABILIDAD ES SUCEPTIBLE DE SER APRENDIDA. Sólo es cuestión de entrenarla, el cerebro es una herramienta programable.

Me da miedo lo que las personas piensen de mí: “Siempre hay que dar una buena impresión hacia los demás…” Eso era lo que me decían mis padres cuando era chico. Bueno, en realidad, tienen razón, hay que dejar buenas impresiones. Lo que se les olvidó decirme fue la segunda parte de la frase: “… pero no todo el mundo ve las cosas a tu modo, así que habrán algunos que no gustarán de ti”. Además, si tienes miedo de lo que los demás puedan pensar de ti es porque no tienes claro qué piensa tú de ti mismo. La fórmula para romper esta creencia es tener claro que algunos no puedes esperas que los demás hagan lo que tú quieres y conocerte muy bien (si eres lector de Proyecto Héroes desde sus inicios, no tendrás problema con ello).

Tengo miedo a hacer el ridículo: Hacer el ridículo es la fórmula para llegar al éxito. ¡Así es! Haz el ridículo un par de veces y lograrás romper el miedo a hablar en público. ¿Cuál es una forma segura de hacer el ridículo sin dejar una mala imagen de ti? Cuenta chistes actuados, haz una obra de teatro, etc. Así eliminarás el miedo a hacer al ridículo cuando hables de un tema del cuál eres experto.

Bueno, ya no nos concentremos en la excusas es hora de….


TIPS PARA HABLAR EN PÚBLICO Y NO MORIR EN EL INTENTO.

Domina el tema. Si vas a hablar sobre algo que no dominas se te notará la inseguridad de no tener idea de lo que hablas. La inseguridad se proyecta, por eso, si tienes total confianza del tema que vas a exponer. Si no pasas por este paso ni intentes subir al escenario o empezar la presentación.
Escribe un guión. Las grandes películas empiezan con un gran guión; las grandes conferencias también tienen un gran guión. Escribe un guión que leas frecuentemente y te sirva como libreto para interpretar tu obra maestra. Sin embargo, debes recordar que tienes que el guión es tu guía; al comienzo puedes ser muy fiel a él, pero poco a poco, la idea es que este sea sólo un esqueleto, que puedas hacer variaciones y, por que no, improvisaciones. Escribe tu guión.

Ensáyalo varias veces frente a personas de confianza. Este es el siguiente punto y hace parte de dominar el tema. Así como un actor hace ensayos antes de subir a las tablas, tú debes ensayar tu presentación al menos dos o tres veces antes frente a personas que te puedan aconsejar.

Mira videos de conferencistas famosos. Recuerda que si quieres alcanzar algo en esta vida la mejor forma es preguntarse cómo lo hicieron aquellos que ya lo lograron. Revisa en YouTube videos de conferencistas famosos. Te recomiendo Anthony Robbins, Omar Villalobos, Jim Rohn. Son tres estilos distintos. Modela el que más se ajuste a ti; fíjate en el movimiento del cuerpo, en el tono de la voz, etc.

Hay muchos tips más al respecto y mucha literatura también. Sin embargo, te garantizo que si logras completar estos tres pasos al 100% tus presentaciones serán impactantes, fuertes y eficientes.

Por último: Recuerda que hablar en público es simplemente una habilidad y como habilidad es totalmente entrenable.

Espera pronto eventos, coaching y más productos relacionados con el tema.

lunes, 22 de septiembre de 2008

La fuerza de las Ventas (I) Si no sabes de ventas ¡Aprende! El poder del conocimiento en ventas.



Buenos días, señor, señora, señorita, caballero, dama, damisela, niño, niña, profesional de la salud, del comercio, amada de casa, abogado, estudiante, trabajador de la calle, abuelo, abuela y mascota. Sea usted bienvenido el maravilloso mundo de las ventas. ¡Perdóneme la molestia! Este hermoso día le vengo ofreciendo uno de los conocimientos más poderosos en el mundo del crecimiento personal y el alcance del éxito. ¡Siga no más, observe sin compromiso! Deguste del poder del conocimiento en ventas. Usted aprenderá a reconocer los gustos de su cliente, sabrá qué decir, qué no decir, en qué momento decirlo, cómo decirlo, aprenderá a manejar su tiempo y su dinero, a mejorar sus números como vendedor ¡podrá vender hasta un huevo tapado! Adquiera YA su coaching en ventas y vuélvase un vendedor de éxito por la módica suma de… ¡STOP!

Imagina que voy de puerta en puerta recitando ese trabalenguas que acabas de leer, a una velocidad de narrador de fútbol, haciendo movimientos casi teatrales, con tono de voz de payaso de restaurante (en mi cuidad, en algunos restaurantes, escogen a unas personas que se dedican a vocear “almuerzo sí hay, siga, sí hay”). ¡Léelo de nuevo con estas características antes de seguir leyendo!

La mayoría de las personas cuando escuchan y leen este tipo de discursos dicen: “este es un típico vendedor”. Lastimosamente, una de las creencias más generalizadas en el mundo occidental es que ser vendedor es ser un fracasado que le ha tocado vender X o Y cosa para subsistir. Todos nos acordamos rápidamente de los vendedores ambulantes, de los vendedores de puerta en puerta, de aquellos que compran barato para vender caro y hacerse unos cuantos pesos.

Esa creencia es la culpable de que la mayoría de los profesionales recién egresados en nuestros países latinoamericanos demoren mucho tiempo en encontrar un empleo o que acepten empleos que no quieren. ¡Hacen una mala venta de sí mismos! Si quieres ser una persona exitosa no necesariamente tienes que convertirte en vendedor pero sí debes aprender algunos principios sobre ventas.

¡Por qué aprender de ventas!

Seguramente la frase “es que uno siempre está vendiendo” es algo que has escuchado una y mil veces y que, a pesar de escucharla tantas veces, la sigues pensando como una simple refrán y no como una creencia poderosa. SIEMPRE ESTÁS VENDIENDO. Tus ideas, tus servicios, tus productos, tus creencias, tu personalidad, tus sueños, tus metas. Con mis coachees siempre trabajo los principios de las ventas como si fueran principios de seducción y, cuando les digo que son principios de venta se sorprenden y, algunos, se disgustan un poco y me dicen: “Doc. ¿Qué haces enseñándome ventas? ¡Eso no me interesa!”. Al poco tiempo, empiezan a mejorar sus relaciones laborales, sus negocios se hacen efectivos y tienen éxito en varios aspectos de su vida. ¿Por qué, porque aprendieron a venderse a sí mismos?

¿Quieres ser independiente financieramente? Aprende sobre ventas para vender tus ideas de negocio a los inversionistas ¿Quieres ser empresario? Aprende sobre ventas para vender los servicios y productos de tu empresa ¿Quieres conquistar a una potencial pareja? Aprende a vender tu personalidad y ser la mejor oferta del mercado. ¿Quieres lograr todo lo que quieras en la vida? ¡Aprende sobre ventas!

Las ventajas de saber sobre ventas.


El otro día, mientras recibía mi coaching sobre inteligencia financiera, mi coach me decía que algún cliente le dijo alguna vez: “las ventas son el oficio del desempleado”. Bueno, confieso que en algún momento de mi vida también lo pensé, pero la experiencia y las vueltas que dio la vida me enseñaron que aquel que sabe sobre ventas tiene muchas ventajas que no tienen aquellos que no tienen conocimiento sobre este arte subvalorado.

Tolerancia a la frustración. Hay que aprender a escuchar el NO como una respuesta legítima de los demás. Cuando empecé a trabajar en ventas mi actividad se frenaba por semanas porque no era capaz de soportar la negativa de mis clientes. Me frustraba mucho. Cuando aprendí que cada NO es un paso para un sí, mi tolerancia a la frustración fue cada vez más fuerte y empecé a valorar cada NO que recibía. En mi vida personal, el rechazo ya no es un miedo que tengo, es simplemente un paso hacia otro potencial cliente. No puedes esperar que los demás quieran lo que tú quieres.

Conocimiento de las personas y de la sociedad. Tanto en las ventas propiamente dichas, como en el trabajo que realizo actualmente como vendedor de mis productos de coaching, talleres y conferencias, he tenido contacto con una infinidad de tipos de personalidad, de distintas clases sociales, de distintas partes del país y del mundo, con distintas creencias, con formaciones profesionales diversas, de varias edades, etc. He aprendido mucho sobre el comportamiento de las diferentes personas de los distintos tipos, hasta el punto que puedo predecir sus respuestas, intuir sus hábitos, adivinar las formas en que toma sus decisiones, etc. También he aprendido como la sociedad influye en los clientes, cómo los cambios políticos, de la farándula ya hasta la música influyen en las personas y en sus motivos de compra.

Gran capacidad de observación. Te vuelves un detector de oportunidades si aprendes sobre ventas. Cualquier frase, cualquier gesto, cualquier olor, cualquier sabor, cualquier detalle en la casa o en los accesorios de tu cliente son materia prima para influenciar el motivo de compra y llevarlo a tomar una decisión a favor suyo y tuyo. Nada se te pasará.

Quédate en Proyecto Héroes y disfruta de esta nueva serie llamada LA FUERZA DE LAS VENTAS. Donde aprenderás técnicas, principios, hábitos, creencias y verdades sobre el interesante y bastante subestimado mundo de las ventas.

Estudia esta serie junto con la serie EL PODER DE LA PERSUASIÓN y te irás armando de un poderoso arsenal de herramientas para alcanzar el éxito.

Nos vemos la semana siguiente.

jueves, 18 de septiembre de 2008

El Poder de la Persuación (V) El Principio de Autoridad


Seguramente confías más en lo que yo escribo por el hecho de ser psicólogo y filósofo, de saber que he escrito un poco más de 70 artículos y por oír que colaboro en varios programas de radio de mi país. Quizá el hecho de que yo te cuente que he leído esto y lo otro y que he tenido experiencia clínica con pacientes de todos los tipos: esquizofrénicos, depresivos, ansiosos, normales, niños, adolescentes, parejas, familias e incluso bebés, te dé tranquilidad para leerme y la seguridad de que aplicarás los ejercicios y las técnicas que te propongo con resultados.

Así es, siempre confías más en los expertos, en la experiencia de otros o, a veces simplemente basta con que alguien importante (algún político, celebridad o jefe) haga algo para que los demás decidan hacerlo ¡Aún recuerdo a Michael J. Fox, cuando era la estrella de Volver al Futuro en los comerciales de PEPSI! Las ventas de PEPSI en los años ochenta casi superaban las de Coca-Cola por esta estrategia. ¿La razón? El principio de autoridad.

Otra gran forma en la que vemos el uso del principio de autoridad es a través de los expertos en términos científicos. Por ejemplo, los comerciales de televisión de productos para la salud siempre tienen a una modelo disfrazada de odontóloga que dice que sus pacientes y sus hijos tienen un aliento paradisiaco y unos dientes inmaculadamente seductores gracias a cierto tipo de crema dental que ella recomienda desde su “experiencia profesional”. ¡Así es! La autoridad convence y no está mal, al contrario ES OBVIO QUE CONFÍES EN LA AUTORIDAD.

Seguramente estás pensando que este post está diseñado para que no te dejes estafar como lo han hecho hasta ahora creando ilusiones de autoridad en la publicidad. ¡Estás en lo cierto! Úsalo para eso, para que no te metan los dedos en la boca todo el tiempo y también para que escojas bien las autoridades que van a guiar tus decisiones. No es lo mismo creer en un médico de Harvard que creer en un sobandero de tercera para hacer un tratamiento de una enfermedad. ¡Cuidado, el sobandero usa el principio de autoridad para atraer a sus clientes!

Pero hay otro uso de este post: aprender a persuadir a las personas usando el principio de autoridad. Existen dos maneras de usar el principio de autoridad: la primera y más efectiva es hacer uso de aquellas cosas que te hacen a ti una autoridad en algo, sea lo que sea y la otra manera es usar la autoridad de terceros, el uso de lo que otras autoridades han dicho acerca de un producto o de una situación para convencer. Cada una de las vías tiene que aprovechar dos tipos de autoridad, la autoridad de la experiencia y la autoridad del conocimiento (si están juntas ¡Mejor!).

Autoridad propia. Si quieres persuadir a alguien de hacer algo o de comprar algo: ¡Hazlo o úsalo antes de intentar persuadir a alguien de que lo haga! Por eso es más difícil vender casas a multimillonarios que vender ropa de marca a personas de bajos recursos. Si no lo has vivido no esperes que la gente te crea con facilidad, lo más probable es que te digan: “puff ni siquiera sabes de lo que estás hablando” Es la autoridad de la experiencia. El otro tipo de autoridad es la autoridad del conocimiento: la sociedad occidental la ha puesto en un pedestal a aquellos que han obtenido títulos universitarios o aquellos que han sido “mejor educados”. Ahora, vives en occidente y tienes que aprovechar ese principio. Si quieres persuadir a alguien de hacer algo o comprar un producto adquiere conocimiento sobre el producto, quizá no hayas tenido la experiencia de vivir en una casa de un millón de dólares, pero sí conoces las especificaciones arquitectónicas, las ventajas de la entrada de la luz, las bondades de la zona en dónde está ubicada, etc. Y eso, te da autoridad.

Autoridad de terceros. Usa una cita de un autor de prestigio en la introducción de tu próximo trabajo para la universidad o en la próxima presentación que hagas en la empresa en la que trabajas, también puedes decir que fuiste alumno de alguien prestigioso en la materia y comentar alguna enseñanza que te dio. Usa la autoridad otros e instala una asociación entre esa autoridad y tu persona. Puede ser a través de pequeñas mentiras o, mejor que eso, simplemente a través de historias o anécdotas propias en las que refieres como algún experto en la materia te contó los beneficios que obtuvo haciendo eso que quieres incitar a hacer. No obstante, recuerda que la autoridad por experiencia de terceros también es importante. Usa frases que lleven a los otros a pensar en alguien que ha tenido una experiencia específica relacionada con tu objetivo de persuasión, por ejemplo: “Un psicólogo que ha trabajado mucho con deportistas me contó que aquellos que habían vivido un proceso de coaching en inteligencia emocional mejoraron su rendimiento en 60%... por eso te recomiendo que empieces ese coaching que ofrece Dr. Phyloel”.

Te voy a ayudar a que construyas un repertorio de frases y los acomodes a las situaciones de tu vida cotidiana, a través de una estructura crea frases para tus ventas, para hablar con tu jefe, para seducir a esa mujer que antes no te ponía atención… ¡Tu escoges!. La fórmula es la siguiente:

Relata la experiencia y/o el conocimiento que te proporciona la autoridad. Recuerda que puede ser propia o de terceros. Este paso es el más importante y es el único que no puede faltar, obviamente.

¡No hay más pasos! A veces tendemos a pensar que las cosas son más complicadas de lo que son, persuadir es algo que haces todo el tiempo; Jim Rohn decía: lo más fácil de hacer es también los más fácil de no hacer. Es un solo paso, pero un paso que exige que te vuelvas experto contando historias sobre tus experiencias, tus conocimientos y la autoridad de los terceros. Si eres un vendedor de algún producto, seguramente tienes muchas frases que responden a esto, hacer consciente el principio de autoridad te ayudará a usarlas en los momentos adecuados y no recitarlas porque sí.

No tienes que mandarme las frases que escribas pero te propongo que escribas las frases e historias que te puedan servir para tu vida cotidiana, con tu familia, con tu pareja etc. Usa el principio de autoridad.

Si eres vendedor, pregunta por el coaching de ventas Diseñado por Dr. Phyloel. Si no eres vendedor pregunta por el coaching de ventas diseñado por Dr. Phyloel. La próxima semana: ¿Por qué saber de ventas? No te sientes a esperarlo… mientras tanto usa los principios de la serie EL PODER DE LA PERSUACIÓN.

¡En una semana… Más persuasión!

martes, 9 de septiembre de 2008

El Poder de la Persuasión (IV). Cercanía Social y Familiar. Usando el Instinto de Vecindad


¡Hola Queridos Héroes! Es siempre para mí un placer estar de nuevo por acá escribiendo para ustedes.

Hoy, la cuarta entrega de la serie EL PODER DE LA PERSUASIÓN; aprenderás uno de los principios que hacen que las personas tomen decisiones a favor de otras con bastante facilidad. Hablamos del Principio de Cercanía Social y Familiar. Es más fácil que hagamos cosas por nuestros familiares y nuestros amigos.

¿De dónde proviene este principio? Bien, hay una tendencia que tiene todo ser humano y es lo que yo llamo instinto de vecindad; lo vivimos todos los días en todas y cada una de nuestras actividades, en las que sentimos más confianza y más tranquilidad por estar rodeados de personas conocidas. El instinto de vecindad tiene una escala: la escala de proximidad, básica en todos los mamíferos, que consiste en la ubicación de los individuos según la cercanía a familiar y social. Mirémoslo detenidamente:

Imagina que has decidido empezar un nuevo negocio ¿En quiénes piensas primero para hablar de ese negocio? Naturalmente, en tu familia nuclear (pareja, hijos, padres y hermanos); luego piensas en tu familia extensa (tíos, primos, abuelos…), luego piensas en tus amigos, luego en tus vecinos y luego, en el resto. Así es, la escala de proximidad tiene 5 estadios (lo verás más claro en la imagen de este post).

Profundicemos un poco cada uno de los estadios de la escala:

Estadio 1. Familia Nuclear: En este estadio se encuentran las personas de tu familia con quien te relacionas todos los días, en otras palabras, aquellos con quienes vives. Estas son las primeras personas que, normalmente, se enteran de las cosas importantes que pasan en tu vida. ¿Cuántas veces tu pareja no te ha acompañado a los partidos de futbol sin gustarle? ¿O cuántas veces las personas de tu familia han leído algo que escribiste? ¿O asistido a algún evento sólo porque tu formarías parte del mismo?

Estadio 2. Familia Extensa: Primos, tíos, abuelos, cuñados… todos aquellos derivados de tu familia nuclear son el siguiente estadio. Aún recuerdo la primera vez que aparecí en la radio, toda mi familia extensa estuvo en sus sillas pendientes de mi triunfal aparición, sin importar el tema, la hora y la emisora.

Estadio 3. Amigos. “¿Para qué son los amigos?” es una frase que resume muy bien cómo existe un principio bajo el cual uno siempre estará ahí para sus amigos. Mis amigos también estuvieron pendientes en la radio y muchos de ellos fueron mis primeros lectores.

Estadio 4. Vecinos. La gente de tu barrio, cuidad y país son tu vecindad. ¿Has tenido alguna sensación agradable cuando te encuentras a algún compatriota cuando estás fuera de tu país? ¡Seguro que sí! Incluso hasta le saludas efusivamente sin conocerlo. Hace unos días tuve la oportunidad de observar como dos chilenos que se encontraron en la fila de un banco se abrazaron efusivamente al saber que eran chilenos… y luego si empezaron a conocerse.

Estadio 5. El resto del mundo. No necesito explicarlo, pero si quiero enseñarte que, la idea es que cuando interacciones con gente nueva intenta que se reduzca la distancia entre tú y esa persona en la escala de proximidad.

Estadios intermedios. Hay otros elementos que llamo estadios intermedio de la escala de proximidad. Estas son las personas de las instituciones: de los sitios de trabajo, de las universidades, de las religiones; también están aquellos que pertenecen a ciertos grupos según raza, según profesión, según preferencia musical etc. Son intermedios porque casi siempre, están entre mezclados entre los estadios 1 al 4.

Seguramente estás preguntándote ¿Y para qué me sirve esta información, cómo puedo persuadir con ella a aquellas personas que hacen parte del estadio 5, del resto del mundo? Bien, para usar esta información ten en cuenta lo siguiente: LAS PERSONAS GUSTAN DE LO QUE ES FAMILIAR O CONOCIDO. Aunque hay otro principio de persuasión que luego estudiaremos que dice que la novedad es atractiva, esa novedad debe pertenecer a un rango familiar, es decir, no es igual que un familiar te venda una idea de un negocio novedoso a que te la venda alguien totalmente extraño que no está dentro de los estadios 1 al 4. La novedad atrae, pero sólo cuando hace sentir seguros a los demás: si eres fanático del rock, no vas a comprar la última novedad en hip hop, a menos que, sea una nueva fusión entre rock y hip hop.

Teniendo en cuenta que LAS PERSONAS GUSTAN DE LO FAMILIAR O LO CONOCIDO tu tarea con aquellos que están en el estadio 5 es: ENCONTRAR SIMILITUDES. Acércalos en la escala a los niveles intermedios o a los niveles 3 y 4. Difícilmente lo lograrás con los niveles 1 y 2, a menos que estés buscando esposa o le estés haciendo las veces de celestino con alguien de tu familia. Los pasos para acercar a alguien a tu escala de proximidad son los siguientes:

Paso 1. Encuentra un punto de vecindad o cercanía social. Este paso tiene dos momentos, en un primer momento te presentas con tu nombre completo, eso genera familiaridad porque el otro ya sabe tu apellido, así no alcance a recordarlo. En el siguiente momento, en el que preguntas una que otra cosa de su vida cotidiana, encontrarás cercanías al instante: la ciudad donde nació, la universidad o colegio en la que estudia o estudió, la actividad que realiza, la música que escucha, personas que conozcan en común por casualidad, etc. Hace unos días, una persona que no conocía fue a visitar mi sitio de trabajo y la conversación al comienzo fue algo seca y fría, pero luego, cuando me enteré de que esta persona también era profesional en psicología y, además de la misma universidad que yo, la conversación fluyó rápidamente de los profesional a lo personal, terminamos intercambiando números, correos electrónicos y ahora tenemos contacto frecuente. ENCUENTRA UN PUNTO EN COMÚN.

Paso 2. Aprovecha el punto en común para persuadir. Para los Héroes de la Seducción, es importante que tengan en cuenta esto, pues es una de las mejores técnicas para generar una nueva cita, simplemente con la frase: “Oye, sería interesante que pudiéramos seguir hablando del tema… dame tu correo electrónico o tu teléfono y nos encontramos de nuevo” ¡Créeme las probabilidades suben sustancialmente!

Paso 3. No contamines el punto en común. Si acaso te dedicas a ofrecer un producto o servicio, genera otra cita con tu nuevo amigo o amiga para ofrecérselo, no lo ofrezcas ahí mismo para no contaminar el punto en común que hizo que esa persona llegara a los niveles intermedios de tu escala, puedes correr el riesgo de alejarla.




Espero que entender esto te funcione a la perfección así como me ha funcionado a mí. La clave está en generar conversaciones amenas, tranquilas y divertidas, los puntos en común aparecen por sí solos, no te conviertas en un preguntón detestable, una cosa es detectar y otra esculcar. Y, como siempre, la mejor forma de detectar es ESCUCHAR.

¡Un saludo queridos amigos! Así es, Hace rato que haces parte de mi tercer estadio de proximidad y, si estás acá por primera vez, bienvenido.