sábado, 15 de septiembre de 2007

Perdonar es Cuestión de Economía Emocional (EE).


¡Hola queridos héroes! Antes que nada quiero disculparme por mi ausencia, sé que algunos extrañaron el post correspondiente a la semana pasada. Es por eso que hoy traigo un post de bastante importancia para mí, sobre un tema que está inserto en todas y cada una de las relaciones humanas, cuya adecuada comprensión cambió mi vida para siempre. Es un tema que tiene implicaciones económicas, emocionales y, curiosamente, hasta políticas. Este tema es una de las acciones que más aparece en el discurso de nuestras conversaciones y es, además, una de las acciones más difíciles de efectuar por el ser humano: EL PERDÓN.

La palabra “perdón” está siempre asociada a las acciones. Por lo mismo es un problema ético, es decir, tiene que ver con lo que unos hacen y tienen consecuencias sobre otros. Examinemos primero qué entendemos normalmente por perdón. Es frecuente que pensemos que el perdón es una acción de debilidad, que aquellos que perdonan son personas que ceden ante algún daño que reciben; creemos que si perdonamos estamos “aceptando la ofensa” u “olvidando que nos han lastimado”.

¿Cuándo recurrimos al perdón? La mayoría de las veces pensamos que el perdón es una acción que debemos efectuar para saldar una rencilla, para olvidar un problema o para aceptar algo en lo que no estuvimos de acuerdo, pensamos que cuando le decimos a alguien: “te perdono” lo que estamos haciendo es dejar pasar las cosas como si no se hubieran hecho. Es por eso que pensamos que el que perdona ofensas mayores es una persona débil. EL PERDÓN NO ES SINÓNIMO DE DEBILIDAD, AL CONTRARIO: ES UNA MUESTRA DE CRECIMIENTO PERSONAL Y AUTOESTIMA.

Así es, el perdón es una consecuencia directa del control emocional y de una AUTOACTITUD adecuada. ¿Suena extraño verdad? Pero recuerda que, aquellos que tienen actitudes diferentes obtienen resultados diferentes y si hoy aceptas el reto de salirte del común y tener una concepción sana del perdón, te garantizo que tu vida cambiará sustancialmente y que si aceptas mi propuesta (fundamentada en lo escrito por el Dr. Fred Laskin en su libro Perdonar es Sanar) mañana amanecerás una tonelada más liviano o liviana.

Suena pretencioso, pero es totalmente cierto. Lo que te propongo es que EL PERDÓN ES ALGO QUE HACES POR TI, NO PARA AQUÉL QUE TE HA OFENDIDO. Perdonar es hacer un uso inteligente de tu presupuesto emocional, al dejar de usar capital en aquello que no te garantiza ninguna ganancia. El capital emocional invertido en el RENCOR, es una inversión que te llevará a la quiebra. Es acá donde empezamos a hablar de una de mis teorías más fuertes: LA ECONOMÍA EMOCIONAL (EE).

La economía emocional consiste en el manejo adecuado de tus recursos emocionales. Según algunos conceptos básicos del psicoanálisis, nuestro afecto se representa en montos de energía (libido) que inviertes en las diferentes personas o situaciones (objetos). Estos montos de energía pueden ser invertidos en situaciones y personas negativas o en situaciones y personas positivas. Para tener una comprensión mejor del asunto, prefiero pensar en la energía en términos de Capital, haciendo la analogía con el uso del dinero.

¿En qué inviertes tu capital emocional? ¿Acaso en personas que te hacen crecer? ¿Acaso en situaciones que te generan aprendizaje? O, para el caso que nos ocupa ¿Inviertes tu capital emocional en una persona o situación que alguna vez te ha hecho daño? Ese capital mal invertido es lo que llamamos RENCOR.

RENCOR, para mí, es sinónimo de una inversión innecesaria de energía. ¿Para qué inviertes en alguien o algo que te afectó negativamente? No obtienes ninguna ganancia, ocupas tiempo y energía en algo que NO VALE LA PENA. Si tienes esto en cuenta, el PERDÓN es una transacción económica inteligente: retiras tu capital de un negocio que no te representa ninguna ganancia y queda reservado para usarse en inversiones más inteligentes. Cuando inviertes capital, esperas recibir más capital, así que invierte emocionalmente donde recibas emocionalmente: en tu pareja, en tu conocimiento, en ti mismo… las opciones son muchas.

Perdonar es retirar ese capital de la persona que te ofendió, dejar de usar tus emociones y tus pensamientos en alguna situación que no tiene sentido. Perdonar es dejar ir, más no olvidar. Cuando perdonas no le estás diciendo a tu ofensor que te parece bien lo que está haciendo, o que no te importa su ofensa o que simplemente olvidas lo que te hizo; cuando perdonas lo que estás haciendo es decidir no ocuparte más de ese asunto, retirando tiempo y energía de aquello para usarla mejor. Es por eso que muchas personas, al momento de elaborar una ofensa, vuelven a mejorar su rendimiento académico, su estado de ánimo mejora y su vida simplemente empieza a verse mejor.

Sin embargo, no todo termina ahí. Hay un asunto muy complicado de tratar y es el de perdonarse a sí mismo. ¿Cómo haces para perdonarte a ti mismo cuando el perdón significa retirarle el capital a la persona que se equivocó o que te ofendió? Bueno, es ahí donde el verdadero perdón aparece. NO DEBES APLICAR EL PERDÓN SOBRE LAS PERSONAS, APLÍCALO SOBRE LAS SITUACIONES. En realidad no tienes que perdonar a la persona, lo que tienes que perdonar es la acción que te dañó, acción que está enmarcada en una situación específica. Es acá donde debes aplicar una de las grandes máximas del crecimiento personal y que la mayoría de los autores hemos acogido: NO JUZGUES A LA PERSONA, JUZGA LA ACCIÓN. En otras palabras, basados en el hecho de que una persona cometa una mala acción en algún momento, no podemos afirmar que es una mala persona. Así que, cuando sientas que una situación en la que obraste mal necesita de tu perdón, simplemente perdónate por haber hecho tal o cual cosa y no inviertas más capital emocional a tu acción. Miremos esto con un ejemplo.

Juan Manuel, tiene una relación estable con Juliana. Cierto día, tuvieron una discusión muy poderosa en la que él perdió los estribos y la empujó de una manera un poco fuerte. Tanto que ella se molestó con él y le dijo: “¡Pareces un monstruo, te desconozco!”. Durante mucho tiempo, Juan Manuel no quería perdonarse, siempre decía: “obré mal, soy un monstruo”. Se repetía constantemente estas palabras invirtiendo su pensamiento y afecto en ese nefasto día; dicha actitud, lo que hacía era que Juliana se sintiese mal, se previniera y la relación se complicara un poco. Hasta que un día dijo: “en realidad, sólo fue algo que pasó una vez, fue una acción monstruosa pero eso no me hace monstruo” Hoy por hoy, Juan Manuel ya no piensa en ello y enfoca esa energía en hacer que su relación de pareja sea la mejor relación de pareja del mundo, gracias a esta decisión, su relación mejoró y las peleas se convirtieron en diálogos sanos y conciliadores.

Recuerda, que el perdón es una acción inteligente que protege tu presupuesto emocional de malas inversiones. TEN CUIDADO DE NO QUEBRARTE EMOCIONALMENTE, ES UNA DE LAS QUIEBRAS MÁS DIFÍCILES DE RECUPERAR.

Gracias por invertir tu capital emocional en Proyecto Héroes. Espero que ya hayas recibido tus primeras ganancias y dividendos de este proyecto de crecimiento.
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PD: Quiero Agradecer a todas las Heroínas de la Seducción que hicieron parte del taller LAS PUERTAS ABIERTAS DE LA SEDUCCIÓN. Ha sido un verdadero placer y un gran aprendizaje.
PD2: Se ha abierto un grupo en Facebook llamado: Dr Phyloel’s Seduction Group. Inscríbete y participa con tus historias, ideas o preguntas. BIENVENID@S.

4 comentarios:

uVe dijo...

Ufff....k wenos posts...realmente aprecio lo k aces la verda es k extrañaba k no apareciera un post cada vez ke miraba por aki jeje

Saludos d la otra parte del mundo.

Anónimo dijo...

ya lo nesecesitabamos leer un post suyo es reconfortarse y cojer mas impulso para seguir gracias por cambiar nuestras vidas

Anónimo dijo...

Dr. Phyloel: muchas gracias por el post, y bienvenido tras tu larga ausencia; y sí, yo era uno de aquellos que también estaba esperando noticias tuyas. Yo, francamente, tengo problemas con este asunto de "perdonar", ya que suelo confundirlo con el "olvido", y ciertamente, los historiadores vivimos recordando un sinfin de hechos tristes y traumáticos por los que han pasado las sociedades a lo largo del tiempo, y no sabés, estimado doctor, lo que nos cuesta mirar la vida con ojos renovados y ligeros: llevamos una mochila de miles de años sobre nuestros hombros.
Perdonar siempre ha sido para mí un indicio de debilidad: tendré entonces que revertir esta premisa amarga, si es que quiero convertirme en un héroe; pues son tantas las personas a las que he tachado de mi lista de contactos por mantener firme "ese orgullo mal entendido" que...buehh, creo que todos seguramente, tienen historias parecidas a las mías.
Sigo leyendo con entusiasmo todas y cada una de tus nuevas publicaciones.

Un abrazo del Gorrión desde Argentina.

Victor Lara. dijo...

Hola querido Dr. Phyloel, ahora coach y amigo.

Antes que nada quiero agradecer por sus grandes eneseñanzas y coaching... Este post me ha dejado claro el poder que tengo en mis decisiones y mis actitudes...

Desafortunadamente, no sólo lo comento para esto, lo comento para denunciar a JHON CASANOVA. Este hombre me ha dejado indignado, antes de entrar a coaching con usted, decidí perguntarle a él que si me atendía y le envíe un correo pidiéndole ayuda. Nunca respondió el correo, pero sí se tomo la libertad de pegarlo en su post como un comment. Lo cual me tiene indignado, porque si le escribí al correo era porque era algo personal y no público.

Me tomo la libertad de publicar el comment en tu blog porque sé que john lo borrará de inmediato... así que uso este medio para poder dar a conocer la situación.

Gracias Doc, espero que lo aceptes... Gracias, nos vemos en la sesión.

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Señor Jhon!! aunque no sé si le deba llamar señor. En realidad estoy algo desilusionado de usted y bastante molesto. Para los que leen este blog, mi nombre es Victor, la misma persona que firma el primer coment de este post.

Es cierto, yo escribí ese comment, pero no lo escribí como un comment, lo escribí como un correo personal a la dirección de correo de Casanova y él, ni corto ni perezosó, se tomó la libertad de ponerlo como si yo hubiese comentado el post el cual, NO ME HA GUSTADO PORQUE NO ENTENDÍ NI CINCO.Además, está mal escrito en términos de ortografía.

No sé cual haya sido su intención al copiar y pegar mis correo pidiendole ayuda y ponerlo como un comment. NO ERA UN COMMENT JOHN, ERA UNA CONSULTA.

En realidad estoy muy molesto y quiero que haga algo al respecto, una disculpa pública no estaría mal.

Además, tengan en cuenta lectores que JOHN NUNCA RESPONDIÓ A ESE CORREO EN EL QUE YO LE PEDÍA COACHING... nunca me respondió y luego me encuentro conque publico mi correo tal cual!!!

ESTOY INDIGNADO.

Si eres tan experto y tan "lider" no hubieses algo como eso... un verdadero seductor o maestro de la seducción tiene en cuenta las consecuencias de sus acciones.

no es cuestión de tirarse a cuanta vieja pueda. Eso, para mí, ES UN PERRO.

y TENGAN EN CUENTA QUE NO PUBLICO COMO ANÍNIMO