domingo, 21 de octubre de 2007

Un Famoso Desconocido. La ética del Héroe.


Hola queridos Héroes. Hoy quiero hablar un poco más en profundidad sobre el tema que traje la semana pasada: sobre el sentido de las habilidades especiales. ¿Cómo darle sentido a las habilidades especiales? Bueno, la mejor forma de darle uso a tus habilidades especiales es pensando en la ética.

La ética es un tema bastante extenso en la filosofía, miles de autores (cada uno que ha escrito en la filosofía) a escrito sobre la ética. Básicamente la ética estudia la acción moral, es decir, las acciones que tienen un efecto en los demás y sobre las cuales podemos emitir juicios de valor. Así que, si recuerdas mis post sobre la Ley de los Efectos Retornantes, entenderás cómo es que debes actuar en el momento de manejar tus habilidades especiales.

¿Cómo sabes si tu habilidad especial está siendo usada éticamente?

1. Tiene que ser una habilidad que te ayude a ti y a los demás.

2. Tiene que ser coherente con tus objetivos. Esto quiere decir que si usas tu habilidad con frecuencia, cada vez que la uses, te lleve un paso más cerca de tus objetivos. Si el uso de tu habilidad especial te aleja de tus objetivos o las estas usando mal o simplemente no es una habilidad especial sino una distracción.

3. No puede tener consecuencias negativas para ninguna persona. En ocasiones usamos nuestras habilidades especiales para lograr objetivos personales que terminan dañando a otros. Recuerden que los villanos también tienen habilidades especiales.

4. Tu habilidad especial te hace crecer como persona, esto es, te trae nuevos aprendizajes a diario.

Los dejaré con una historia que escribí hace unos años sobre el uso de las habilidades especiales. ¡Que la disfruten!

Un Famoso Desconocido

Érase una vez un mago, un hombre capaz de obrar de manera inteligente. Sus padres, los cuatro elementos. Sus hijos los fenómenos naturales. El mediador entre los elementos y la tierra. El mundo estaba a sus pies y sólo la mente y corazones humanos le eran difíciles de controlar. Era adorado por infinidad de naciones, aclamado por los niños, sublimado por las adolescentes, respetado por los adultos y considerado un maestro al ojo del anciano sabio de cada familia. Cada uno de sus poderes siempre traía como consecuencia una desgracia frenada, un milagro potenciado, un dolor evitado, un crimen resuelto y muchas almas tranquilas. No había quejas, no había detractores de sus acciones. Todo era perfecto, sólo que nunca había podido dominar el corazón y la mente de los humanos; así, pensaba él, podría eliminar malos pensamientos e intenciones de unos contra otros, eliminar todo aquello que la Humanidad detestaba de sí misma. Evitar una venganza, hacer las veces de cupido y lograr la tan anhelada “Paz en la tierra”.
Muchas eran las maravillas que este gran mago hacía por los hombres; era un superhéroe de lo místico, la magia al servicio de la humanidad. Sabía cómo satisfacer necesidades pero no podía adivinarlas. Uno más de los poderes anhelados, si tan solo pudiese adivinar lo que los demás quieren o necesitan pare ser felices o al menos para ser comprendidos, podría ayudar a muchas personas y, hasta de pronto, podría enamorarse más fácilmente, pues entre sus poderes no poseía la extroversión para cortejar a una dama o ganar amigos. Todas y cada una de sus cualidades, lo hacía un famoso desconocido.La soledad de los demás era solucionable pero la suya no. No se diferenciaba en mucho de los otros superhéroes que las tiras cómicas o el séptimo arte han creado.

Alguna vez un anciano, de esos que saben más de lo que su cuerpo puede aguantar auguró:

“El héroe dejará de serlo por intentar ser héroe”.

Su nieto, su único escucha en ese momento le contesto:

“Abuelo, lo que es bueno nunca dejará de ser bueno”.
Dicen los que saben y los que cuentan cuentos que su afán de ayudar tratando de conocer los secretos de los corazones y mentes humanas lo llevó a la desesperación, tanto así que llegó hasta el punto de acudir a uno de esos magos de los que hablan las malas lenguas, magos que su olor no los deja salir, su imagen no los deja mostrarse y su sabiduría es tan peligrosa como un cuchillo en manos de un vengador. El mago de esos, a cambio de unas cuantas cosas que nunca se supo qué eran, le otorgó el poder de controlar y adivinar lo que desea cada uno de los corazones y las mentes humanas. Todo fue perfecto, cambió las mentes de lo malos, avivó los corazones de los tristes, hizo las veces de cupido, y desvaneció el mal juicio entre los hombres. Nada podía salir mal.Cierto día, caminando por una de las calles de ese mundo que había construido gracias a sus deseos, advirtió que los demás lo miraban con algo de desprecio. El se preguntaba:

“¿Pero qué pasa? Sí yo les di paz, armonía, buenos sentimientos, buenos deseos, buenas intenciones. No existe la maldad en sus corazones ni en sus mentes, ¡Yo las erradiqué!” El anciano le contestó:

“Amigo, tu intención es buena pero tu acción es mala. Adivinaste que mi hijo quería un auto nuevo y se lo diste, entendiste que el alcalde necesitaba capital para sus obras de embellecimiento urbano y se los proporcionaste, te diste cuenta que Juan se enamoró de María y ahora están casados. ¡Todo eso está muy bien! Pero en realidad nos despojaste de ilusiones, de la satisfacción de alcanzar las cosas por nuestros propios medios, nos robaste el libre albedrío, la posibilidad de arrepentirnos, de aprender de nuestros errores. Nos vendiste la falsa ilusión de que el mal no existe, sabiendo muy bien que sin él, el bien no puede ser tampoco. No es vida buena lo que nos has dado, sólo le compraste la tranquilidad al mago de esos. ¿Y cuánto te costó?”
El mago que otrora fue héroe y que ahora deseaba volver a ser un famoso desconocido le contestó:

“simplemente le di mi egoísmo”.
El viejo y el niño tenían la razón.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

...la verdadera o "principal" actitud del héroe es el ser anónimo
Gracias Dr, por el relato y su enseñanza
Saludos
Belkis

Anónimo dijo...

saludos


la verdadera recompensa se obtiene del esfuerzo y el aprendizaje, aquello que es facil no es apreciable, nuestras habilidades no son para darles todo al mundo, mas bien es para mostrar que ahi que todo es posible si cada quien se esfuerza y lucha por ello............

nos darlo todo es mostrar un camino......

att: fenixx emperadorpua

muy buen cuento maestro phyloel deja mucho al aprendizaje....y muchas cosas en que reflxionar

ricardo dijo...

Es cierto, esta vida es para aprender. Y nosotros los humanos sólo valoramos lo que ganamos con esfuerzo y sacrificio; por el contrario, lo que conseguimos fácilmente lo disfrutamos unos instantes y luego pasa al olvido.

Gracias Doc por inspirar mi vida, por mostrarme el camino para ser un héroe.

Espero una respuesta suya, gracias por su magnífico trabajo.

Prometo que será mi coach.

Gracias.