domingo, 4 de noviembre de 2007

Reiniciando Sesión. La Disciplina del Cambio



Hola queridos Héroes y Heroínas. Es un placer de nuevo escribir para ustedes. Hoy traigo un post que tiene como objetivo contestar a preguntas que he escuchado y leido constantemente en mi consulta y en mi correo electrónico. Dichas preguntas se refieren a esas insatisfacciones que tenemos en nuestras vidas que aparecen constantemente y que nos gustaría que dejaran de hacerlo.

El problema de las insatisfacciones no está en el afuera, está en el adentro, la insatisfacción es una actitud y, la mayoría de las veces, tiene que ver con las decisiones que hemos tomado anteriormente. Repasemos algunas insatisfacciones frecuentes:

“Lo que pasa es que no estoy a gusto con mi cuerpo”

“Sucede que mi relación de pareja es complicada”

“Siento que el tiempo no me alcanza para nada”

“Siento que no gano lo suficiente”

Podríamos hacer una lista muchísimo más grande, pero como saben, este blog está enfocado en lo positivo, así que les diré cuál es la mejor opción para hacer que tus insatisfacciones se conviertan en programas para avanzar.

Volvemos a recurrir a la maravillosa visualización con un ejercicio metafórico que te ayudará a modificar tu actitud frente a esas cosas que quieres cambiar. Así es, la palabra clave frente a las insatisfacciones es CAMBIO: cambio de actitud y cambio de objetivos. La mejor forma de lograr el cambio con este ejercicio es que lo leas primero, tengas una idea clara de él y luego lo apliques.

Paso a paso:

Paso 1: elabora la lista de tus insatisfacciones.

Paso 2: imagina que tu mente es un computador y ubica en el monitor tus insatisfacciones. Pueden ser carpetas mal organizadas o virus que no te permiten manejar tus aplicaciones… tú lo decidirás. Yo prefiero pensar en programas que, por llevar mucho tiempo prendido el computador, están algo sobre cargados y están funcionando mal. Por ejemplo, el programa salud esta algo sobrecargado y está obteniendo un exceso de azúcar y la aplicación del ejercicio está más lenta.

Paso 3: anota en una hoja de papel cómo sería el mejor funcionamiento de cada uno de esos programas. Por ejemplo, de ahora en adelante, el programa de la salud está configurado con 15 minutos diarios de ejercicio y una ingesta más mesurada de azúcar y grasas. Puedes diseñar un programa para cada uno de los Campos de Acción.

Paso 4: dale la orden a tu computador de “REINICIAR SESIÓN”. Así, todos los programas empezarán a funcionar como tú quieres que funcionen. Este paso, lo harás antes de dormirte. En el momento en que hagas este ejercicio lo siguiente que harás será acostarte a dormir.
Resumamos: listas tus insatisfacciones, las cuales son producto de un programa que está funcionando mal; luego lo que tienes que hacer es sentarte en tu computador imaginario (que, sobra decir, es la metáfora de tu mente) e identificar cómo es que los programas están funcionando y decidir como quieres reprogramarlos. A la noche, antes de dormirte simplemente dices: “REINICIANDO SESIÓN”. En la mañana siguiente lo que sentirás es que tus programas están funcionando mejor.

Puedes iniciar tu sistema cuantas veces sea necesario. Tú eres el programador de tu sistema y usas los recursos como tú quieras, así que, todo el tiempo puedes reprogramarte hasta que encuentras esas secuencias que hacen que tus aplicaciones funcionen mejor. Es cuestión de ensayo y error.

Ten en cuenta que tus insatisfacciones dependen mucho de tus hábitos, los hábitos son tus programas, las secuencias que tu sistema está acostumbrado a hacer.No olvides que de tus programas dependen tus resultados.


1 comentario:

ricardo dijo...

Reiniciar sesión.

Excelente planteamiento. No es que nuestras insatisfacciones sean virus, sino que, las distintas carpetas que componen nuestro comportamiento y personalidad están sobrecargadas de información inutil ó excesivamente inadecuada.

Gracias Dr!!!

Ricardo.