miércoles, 9 de enero de 2008

Diseñando el futuro (III) Las herramientas para el éxito y el crecimiento personal: Los Recursos.


Primero que todo, a los lectores y lectoras de PROYECTO HEROES, les quiero dar una calurosa bienvenida al 2008 y espero que me acompañen durante este año colaborando con nuestra misión de llevarle información valiosa y útil a quien la necesite. Bienvenidos al 2008 en Proyecto Héroes y Héroes de la Seducción.

Empecemos entonces a trabajar desde la primera semana del año, hoy seguimos con nuestra serie: Diseñando el Futuro. Ya hemos adelantado dos posts bien importantes en esta serie; en el primer post has examinado tu presente en el que descubriste tus insatisfacciones y tus fortalezas. En el segundo post te diste cuenta que esas insatisfacciones, en realidad, son próximos objetivos y, por ello, iniciaste el proceso de diseñar tus objetivos con los pasos que he propuesto en la serie. Así que, ya conociendo exactamente en qué estado está tu presente y ya que has diseñado tus objetivos, es importante que hagas un examen de los recursos que tienes para llevar a cabo tus objetivos.

Jim Rohn, una de las grandes leyendas del crecimiento personal, mentor de mentores, dijo en un entrenamiento en el que tuve la fortuna de asistir: “Todo lo que necesitas para cumplir tus sueños, está más cerca de lo que crees”. Y este post lo que quiere hacer es redondear esta idea y enseñarte cómo encontrar tus recursos, tus herramientas para el éxito.

Hay varios tipos de recursos, examinemos uno por uno.

Recursos físicos. Los recursos físicos son las cosas que puedes usar para alcanzar tus objetivos. Por ejemplo, en el caso de que quieras perder peso, tienes como recurso todos los elementos deportivos o máquinas de ejercicio a las que tengas acceso; si no es así, hay recursos físicos como parques o ciclovías, etc. Para cada uno de los objetivos que tienes, lista los recursos físicos que te puedan servir. Equipos electrónicos, prendas específicas de vestir, la lista, como encontrarás, será muy larga y te darás cuenta de que posees más recursos físicos de los que pensabas. Piensa no sólo en los recursos físicos que tienes sino también en los que necesita.

Recursos psicológicos. Básicamente, los recursos psicológicos son tus habilidades y tus cualidades. Por ejemplo, para cumplir mi objetivo ayudar a la mayor cantidad de personas posible para que mejoren sus vidas a partir de sus propios recursos, tengo como propio recurso mi capacidad para escribir y para comunicarme a través del coaching y las conferencias. Muchas veces, un objetivo es alcanzar una habilidad específica, así que es importante que tengas en cuenta que el objetivo, en realidad, es lo que lograrás a partir del alcance de esa habilidad. Este tipo de objetivos, es lo que Joseph O’ Connor llama “Objetivos Camino” u “Objetivos Puente”. Los recursos psicológicos no son solo los que tienes, sino los que puedes aprender.

Personas como recursos. Hay personas a nuestro alrededor que funcionan como recursos. De hecho te invito a que busques como cada persona a tu alrededor puede ser un recurso para ti. Pregúntate cómo las personas de tu familia pueden hacerlo, cómo las personas con las que trabajas pueden ser herramientas para tu éxito. Te sorprenderás la cantidad de contactos y de posibilidades que tienes sólo con mirar las personas que tienes a tu alrededor. En mi caso, tengo desde arquitectos hasta médicos, pasando por diseñadores de moda, ingenieros, abogados, amas de casa, mamás, adolescentes expertos en electrónica, etc. Cada persona tiene algo valioso para los demás, encuéntralo y le ayudas y te ayudas al mismo tiempo. Me pongo como ejemplo de recurso para ti, soy un recurso utilizable que tienes a tu disposición.

Usa este post y la serie Diseñando el Futuro como un recurso para hacer de tu vida, de ahora en adelante, una vida llena de oportunidades y de recursos. Hazte experto en aprovechar los recursos.

1 comentario:

ricardo dijo...

Doc, este post me dejó algo muy importante, es que nosotros no miramos todas las alternetivas y recursos que tenemos a nuestro alcance; por lo tanto caémos en el mismo error una y otra vez, y por ende, en más frustación.

La idea es aprender de lo que hacemos día a día, y transformar nuestras derrotas en victorias.

Sólo debemos aprovechar los recursos que tenemos para seguir adelante y de la mejor manera.